Bajo el lema "El Carnaval no es sequía...", el desfile del Algarve es "una forma más accesible, más popular, de sensibilizar, incluso en un ambiente festivo y festivo, sobre la sequía y los problemas que puede causarnos a todos", afirmó el alcalde de Loulé, Vítor Aleixo.
"Es un Carnaval que, una vez más, se centra en cuestiones medioambientales y tiene esta particularidad de convertir temas serios en objetos de diversión. En otras palabras, vamos a jugar con cosas serias", subrayó el presidente de ese municipio del distrito de Faro.
Los problemas de escasez de agua en la región del Algarve inspiran varias carrozas, destacando la que lleva la esperada desalinizadora, "el artilugio que hará agua", y otra que trata de la proliferación de aguacateros, asociada al consumo excesivo de agua.
La sátira se extiende a los ámbitos político y deportivo, con coches dedicados a las próximas elecciones presidenciales, en los que aparecen las figuras de Marcelo Rebelo de Sousa, Marques Mendes y Gouveia e Melo, y la presencia de António Costa como nuevo hombre fuerte del Consejo Europeo.
El nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus "medidas antiinmigración" son el blanco en el carro "en el país de los Trump", mientras que Cristiano Ronaldo vuelve al desfile vestido con los colores (amarillo y azul) del club local Campinense, los mismos que su actual emblema, el saudí Al Nassr.
En total, son 15 carrozas y cerca de 600 animadores, con escuelas de samba y grupos de animación, que animarán los tres desfiles, entre el 2 y el 4 de marzo.
Según el alcalde de Loulé, se esperan unas 30.000 personas por día, la capacidad máxima del recinto cerrado de la Avenida José da Costa Mealha, en el centro de la ciudad, con nueve aparcamientos disponibles para los espectadores.
"Esperamos la máxima afluencia. Este Carnaval ha tardado más de dos meses en prepararse, con carrozas muy bonitas, y tenemos la legítima expectativa de tener aquí a los habituales juerguistas que viajan todos los años desde el norte y el sur del país, y también del extranjero", afirmó Vítor Aleixo.
El presupuesto del Carnaval de Loulé será de 470 mil euros, una cifra muy similar a la del año pasado.
También hay una tienda con unos 400 trajes y disfraces disponibles para alquiler temporal.
Las entradas para los desfiles, que se celebran durante los tres días entre las 15:00 y las 18:00 horas, cuestan dos euros.
La recaudación se donará a causas sociales y a grupos de figurantes, que representan a las comunidades locales. En 2024, el gobierno de la ciudad recaudó casi 50.000 euros, que se destinaron a cuatro instituciones filantrópicas seleccionadas al azar y a diez comunidades.