"Somos un país con capacidad de producción de automóviles, tenemos más de 300 mil vehículos producidos en Portugal y esta producción es para la exportación, pero, sobre todo, para la Unión Europea, por lo que aquí no hay una exposición significativa de nuestra producción nacional a Estados Unidos", señaló el secretario general de ACAP, Helder Pedro, en declaraciones a la agencia de noticias Lusa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer la aplicación de un arancel del 25% a todos los coches importados, estimando que la medida generaría unos ingresos fiscales de 100.000 millones de dólares (93.000 millones de euros).
"Esto es malo para la economía global, porque, en definitiva, si las empresas van a sufrir esta decisión arancelaria, acaba teniendo un efecto dominó y toda la economía se ve afectada, todas sus industrias y la del automóvil no es una excepción a este impacto", destacó Helder Pedro.
Para ACAP, esta medida es "una contradicción", porque los fabricantes europeos tienen fábricas en EE.UU. desde hace varias décadas y, además, a partir del 3 de mayo, los aranceles se aplicarán también a los componentes que los fabricantes estadounidenses tendrán que importar, ya que de lo contrario se paralizará la producción.
"[Los componentes] se encarecen, van a aumentar el [precio del] producto, por lo tanto los consumidores americanos pagan más y el producto que se va a exportar también se encarece", explicó Helder Pedro.